dimarts, 7 de juliol del 2009
dilluns, 6 de juliol del 2009
Residencia el Banesto
Cercedilla, pueblo de la Sierra Madrileña
Cercedilla se encuentra en la zona noroeste de la Comunidad de Madrid, a 56 km de la Capital y a unos 30 km de la ciudad de Segovia. Con una superficie de 35,8 km2 y con un total de 6.700 habitantes se perfila como un pueblo serrano, en el que sus habitantes se dedican fundamentalmente al comercio, la hostelería, la ganadería y los servicios públicos.Por su ubicación, en pleno corazón de la Sierra del Guadarrama, el municipio es eminentemente montañoso, con un clima de tipo continental, marcado por veranos muy agradables e inviernos fríos y húmedos, con frecuentes nevadas, especialmente importantes en el Puerto de Navacerrada, que es el punto más alto del municipio.
Todo esto, unido a una buena oferta cultural, ocio y aventura, configuran un municipio ideal para disfrutar del tiempo libre, unas vacaciones o una escapada de fin de semana.
El perfil montañoso de Cercedilla queda definido por cumbres y puertos, que rodean el norte del municipio.
Historia [editar]
Cercedilla fue creada como lugar de paso y hospedaje en la antigua calzada romana que unía Titulcia con Segovia, en la denominada Vía Antonina. En la actualidad aún se conservan restos de esa calzada romana, que discurre por el Valle de la Fuenfría, así como cuatro puentes de la misma en buen estado de conservación, pudiéndose ver con más detalle el denominado Puente del Descalzo, situado en la zona de las Dehesas de Cercedilla, el Puente del Reajo, el Puente de la Venta y el Puente de En Medio. Tras la caída del Imperio Romano, y la entrada de los pueblos bárbaros, Cercedilla mantuvo una situación estable. Fue reconquistada por el Señorío de Santillana. Contando ya en 1.550 con una parroquia estable.
Carlos V ya pasó por nuestros bosques a practicar la caza durante los años 1525, 1534, 1549 y 1542. En época de Felipe II, en la construcción del Escorial, aparece en documentos, certificando la importancia de su industria maderera:
"Los de Çerezedilla se han conçertado de traer de Valsabin mill y trezientas vigas a siete Reales cada una una, con otra condiçion que las han de tener baxadas del puerto para todos los santos y traydas al monasterio para la navidad"
Constan descripciones de viajeros que pasando por su puerto decidieron plasmarlo en papel, como Willem Weydts, de Brujas y Jean de L'Hermite, de Flandes. El escritor Francisco de Quevedo hace pasar a su personaje una noche en Cercedilla:
Entre los siglos XVII y XIX fue lugar de tráfico de viajeros que seguían el Camino Real entre las dos Castillas que pasaba por el Puerto de La Fuenfría. Durante este tiempo la economía se basó en la ganadería y sus bosques, de donde se extraía leña. Poseía tres molinos de agua, un hornao de cocer pan y un hospital para necesitados. El siglo XVIII viene marcado por la construcción del nuevo Puerto del Guadarrama, hoy conocido por el nombre de Puerto de Navacerrada, que quitará gran parte del tráfico que hasta entonces seguía transitando por la antigua calzada o por caminos alternativos que también atravesaban la Fuenfría.
A mediados del siglo XIX el pueblo, según informe del Ministerio de Hacienda, constaba de 170 casas y 760 habitantes, una escuela y un párroco, que también atendía a Navacerrada. Por aquel entonces los bosques, más densos y amplios que hoy, albergaban gran número de venados y jabalíes, no siendo raro el lobo ni las águilas. Algo de trigo y sobre todo centeno y cebada eran los cultivos más comunes, empezándose a extender en algunos rincones pequeñas huertas, muy poco rentables por la crudeza del invierno. En 1925, el rey Alfonso XIII, concedió a su ayuntamiento el trato de "Excelentísimo".
Sin embargo, el acontecimiento quizá más importante para Cercedilla va a ser la llegada a sus montes de un grupo de selectos excursionistas que la promocionarán no sólo en Madrid, sino también en otras partes de España: Los miembros de la Institución Libre de Enseñanza. Los discípulos de Don Francisco Giner de los Ríos van a recorrer una y otra vez las cumbres del Guadarrama, abriendo caminos convirtiéndolo en una magnífica zona de esparcimiento y reposo dentro de la naturaleza. A este respecto la línea férrea Madrid-Segovia, con parada en Cercedilla, posibilitará el acceso desde la gran ciudad.
El siglo XX transforma al pueblo casi en su totalidad. La inauguración del tranvía al Puerto de Navacerrada, más tarde hasta Cotos, el desarrollo de los deportes de invierno y el crecimiento económico en general que posibilitó a las clases medias el gozar de una segunda residencia en la sierra, transforman las actividades económicas de los habitantes produciendo un aluvión de veraneantes que se suman a los tradicionales, algunos de ellos tan ilustres como Don Santiago Ramón y Cajal, Vicente Aleixandre, Luis Rosales o Joaquín Sorolla que vivió sus últimos años en Cercedilla.
No obstante, esta transformación no debe hacernos perder de vista algunos de los acontecimientos más significativos del siglo, como por ejemplo el desarrollo de la Guerra Civil en el término municipal, de la que hoy en día todavía quedan vestigios por ser frente durante los tres años de la contienda (la línea de trincheras es reconocible en las cumbres de Peña Bercial, y hasta hace muy poco se identificaban puestos de ametralladoras a lo largo del tendido ferroviario en la falda de la Peñota)m¡,
Cabe destacar también entre sus ilustres habitantes a Paquito Fernández Ochoa esquiador alpino, y oro olímpico durante los Juegos Olímpicos de Sapporo 1972 en eslalon especial y a su hermana Blanca Fernández Ochoa, medalla de bronce durante los Juegos Olímpicos de Albertville 1992. De manera más reciente, destaca el campeón del mundo de 2007 en Trial Junior 125 cc, Alfredo Gómez Cantero.

